19 de noviembre de 2025
Crean la primera médula ósea humana en laboratorio para estudiar y tratar distintos tipos de cáncer
El desarrollo se realizó en la Universidad de Basilea, en Suiza. Por qué la innovación ofrece nuevas opciones para investigar cánceres y futuros tratamientos personalizados a la vez que promete reducir la dependencia de modelos animales
La médula ósea no es uniforme, contiene zonas especializadas llamadas nichos, entre ellas el nicho endostal junto al hueso, relevante por su conexión con la formación sanguÃnea y la resistencia a tratamientos en cánceres hematológicos.
La base del trabajo fue una estructura hecha de hidroxiapatita, el mismo mineral que se halla en huesos y dientes humanos.
Mediante instrucciones moleculares, guiaron a las células para que se conviertan en las distintas clases presentes en la médula, logrando una red tridimensional en la que las células interactúan entre sà casi igual que en el cuerpo.
El modelo resultante presenta ocho milÃmetros de diámetro y cuatro milÃmetros de grueso, una escala mucho mayor que otras propuestas previas y suficiente para observar procesos complejos de formación de sangre.Las pruebas confirmaron que el resultado se acercaba con precisión al nicho endostal de la médula ósea, una región donde distintas células colaboran e influyen en la producción sanguÃnea y en el comportamiento de los cánceres.El sistema se mostró útil para mantener la generación de células sanguÃneas fuera del cuerpo durante semanas, algo que respalda la posibilidad de usarlo en pruebas de medicamentos. Para ensayos masivos, hará falta reducir el tamaño del tejido y ajustar sus parámetros.
Los cientÃficos esperan seguir perfeccionando el modelo para respuestas más ágiles ante pruebas de fármacos, lo que requiere versiones de menor tamaño y fácil manipulación.
Expresaron la decisión de avanzar hacia una investigación biomédica menos dependiente de modelos animales y más representativa de la biologÃa humana.Con cada avance, el laboratorio se acerca más a recrear lo que sucede dentro del cuerpo humano y facilita el desarrollo de tratamientos más efectivos y personalizados para afecciones de la sangre.
