1 de septiembre de 2025
Un estudio internacional descubre variantes genéticas que podrían aumentar el riesgo de esquizofrenia
La investigación analizó a casi 130.000 personas y logró identificar ocho genes de relevancia en el desarrollo de este cuadro. Qué implica para posibles terapias en el futuro
Entre los genes identificados, STAG1 y ZNF136 muestran una sólida relación genética con el trastorno, mientras que SLC6A1, KLC1, PCLO, ZMYND11, BSCL2 y CGREF1 presentan una asociación significativa con un nivel de evidencia moderado. SLC6A1 y KLC1 se vinculan a esquizofrenia a través de mutaciones responsables de modificar la secuencia de aminoácidos y alterar el funcionamiento de sus proteÃnas, siempre según los cientÃficos.
Por otro lado, SLC6A1 se encarga de un transportador de GABA, neurotransmisor clave en la comunicación neuronal. Las alteraciones en este gen pueden limitar la captación de GABA y afectar la señalización cerebral. Además, KLC1 interviene en el transporte intracelular y la diferenciación de neuronas, funciones fundamentales para la integridad del cerebro, de acuerdo con la investigación.
De acuerdo con los autores del estudio, algunas de estas variantes genéticas se encuentran también en pacientes con otros trastornos del neurodesarrollo, como el autismo, la epilepsia o el retraso en el desarrollo, lo que indica mecanismos genéticos compartidos entre diferentes condiciones neurológicas y psiquiátricas.Sophie Chick, doctoranda en la Universidad de Cardiff, puntualizó: “Estos hallazgos son informativos porque sugieren que la esquizofrenia podrÃa estar relacionada con cambios en la organización del ADN y alteraciones en la comunicación neuronal mediante GABA. Estos resultados amplÃan nuestra comprensión de la neurobiologÃa de la esquizofrenia y acercan el objetivo de descubrir nuevos tratamientosâ€.El estudio subraya la compleja y diversa arquitectura genética de la esquizofrenia. Al integrar tecnologÃas de secuenciación y análisis estadÃstico avanzados, ofrece un marco para entender tanto las variantes comunes como las poco frecuentes que contribuyen al riesgo. Asimismo, el hallazgo de genes compartidos podrÃa facilitar el diseño de tratamientos que beneficien varios trastornos relacionados.
