1 de julio de 2025
La médica del “geriátrico del horror” de Belgrano se defendió tras la condena: “Volvería a hacer lo mismo”
En una entrevista con Infobae, la infectóloga Carla Raffo, que recibió dos años de prisión por las muertes de 10 abuelos durante el COVID-19, apuntó contra la Justicia, el gobierno de la Ciudad, el SAME y el ex funcionario que la acusó
Estábamos en una situación de pandemia, en el inicio, donde no se sabÃa absolutamente nada. Donde los protocolos cambiaban todo el tiempo, donde los protocolos hechos por el Gobierno de la Ciudad que estaban focalizados en geriátricos eran impracticables.
—¿Cuáles eran sus responsabilidades en Apart Los Incas?—¿Qué sucedió cuando comenzó la pandemia?
Una semana antes de que ocurriera todo, la encargada decide que yo dejara de ir tres veces por semana y que vaya una sola vez. Yo también trabajo en un hospital público, soy jefa de un servicio de infectologÃa, tengo una residencia a cargo y soy Directora de la carrera especialista en enfermedades infecciosas de la UBA. Conocimientos de las bajadas que venÃan de todas partes del mundo, tenÃa. Ãbamos armando y cambiando los protocolos todo el tiempo, según la experiencia, se iba adecuando. En nuestro hospital, que es muy grande, pudimos dividir los cuadros respiratorios de los no respiratorios. Pero en un geriátrico, al no tener infraestructura para poder dividir la guardia, no lo podÃamos hacer, pero sà adecuando el protocolo a esa estructura. Desgraciadamente, fue el primer geriátrico en el que pasó todo esto, no estando nadie preparado. Inclusive tuvimos tres personas con sÃntomas respiratorios, fueron a la guardia y le dieron el alta por faringitis. TodavÃa no se sabÃa que podÃa ser COVID-19.En ese momento, habÃa 2246 casos en toda la Argentina y solo 400 de circulación comunitaria. Yo no podÃa hablar con el colega que dio las altas, por ejemplo, a Alicia, la encargada, y decirle por qué no la aisló o dejó internada. No, le dieron el alta y vino a trabajar, ella fue la que trabajó conmigo esa semana. Yo fui todos los dÃas, excepto el martes, porque ese dÃa mis hijos, mellizos, cumplÃan un año. Además, Pasaban cosas que a mà no me contaban, que algunos se sentÃan mal y hasta se hizo un cumpleaños. El padre de Federovisky fue todos los dÃas de visita, cuando no podÃa hacerlo. Era una situación de falta total de la cual yo no tenÃa conocimiento. Además, me llama la secretaria y me avisa que habÃa tres asistentes internados en el Güemes con sÃntomas respiratorios, que no cumplÃan la definición de casos sospechosos. Apenas me enteré de todo esto, activé el sistema 107 (NdR: lÃnea dispuesta por el gobierno de la Ciudad ante situaciones de riesgo frente al COVID-19). Llamé al SAME.
—¿Por qué no llamó antes?—¿No le resultaron sospechosos los casos de laringitis?
No tuve dudas porque tenÃan altas médicas. Una de las pacientes que fue derivada la semana anterior por sÃntomas respiratorios, estuvo internada siete dÃas y nunca la hisoparon. Y ella resultó ser uno de los positivos.Cuando el Gobierno de la Ciudad toma la decisión de hisopar a todos los pacientes, ahà salta positivo. El viernes, cuando yo activo el protocolo porque ya me parecÃa raro que haya tantos casos con fiebre y tres asistentes internadas, el SAME no quiere hacer la evacuación porque consideraron que no cumplÃa el criterio de casos sospechosos. El sábado a la mañana viene el Gobierno de la Ciudad y me informan del primer caso confirmado positivo, pero no quieren hacer la evacuación. Les dijeron a los dueños que tenÃan que tomar personal nuevo. ¿Quién iba a ir a trabajar a un geriátrico que no se sabÃa si estaba lleno de COVID, con el miedo que existÃa? O sea, acá la clave es por qué no derivaron el sábado a la mañana cuando vino el primer hisopado positivo. Ahà tenÃan que venir. Si nosotros activamos el protocolo. Yo les pedà que hagan la evacuación. No la hicieron.
-¿Y, ese viernes, el SAME, qué respondió?—Cuando el SAME se presenta, finalmente, ¿cómo fue esa derivación?
—Pero, entonces, ¿cómo se desencadenaron estas muertes?
—¿Está diciendo que las muertes no fueron por COVID?
¿Todos los pacientes fallecieron en internación, tenÃan hisopado para COVID positivos? SÃ. ¿Y se murieron de COVID? La verdad es que no sé, porque sus enfermedades preexistentes habÃan sido también desatendidas por esta derivación caótica que se hizo el martes, cuando se podrÃa haber hecho cinco dÃas antes, de forma ordenada y coordinada por mÃ, que era la médica que estaba ahà en la institución. Pero no, ni siquiera me avisaron de que venÃa el SAME y Crescenti no me dejó entrar.
Me llama mucho la atención y quiero saber bien los fundamentos de la sentencia porque los jueces hablan con el diario del lunes. Si volvemos a ese momento, a ese dÃa, con el conocimiento que habÃa de las cosas, volverÃa a ser lo mismo, porque no tenÃa otra cosa para hacer. No tenÃa más herramientas porque el Gobierno de la Ciudad no derivó y el SAME no se llevó a los pacientes.
Me parece injusto. Es una hipocresÃa total. Los médicos nos estábamos poniendo en riesgo y dejando a nuestras familias para atender a los pacientes con COVID. Y ahora tener que pasar por esto me da mucho dolor y bronca. Durante el proceso, muchos colegas me avalaron y respaldaron, eso me ponÃa contenta, pero cómo terminó todo esto, acusándome... SentÃs que no vale la pena todo el esfuerzo. Yo di todo. Los jueces (Ndr: MarÃa Julia Correa y Norberto Circo, el presidente, Juan Manuel Neumann, votó en disidencia) no tuvieron empatÃa ni sentido común. ¿Acusar a un médico en una pandemia? Lo que me pasó a mà le puede pasar a cualquiera. ¿Qué hubiera pasado si los médicos nos hubiéramos quedado todos en casa? Y ahora, con esta liviandad te ponen en un juicio. Hace cinco años que estoy en esto. Es insoportable. Me conforta que puedo seguir ejerciendo la medicina, que era lo que a mà me importaba. Yo estudio desde que tengo 18 años y tengo cuatro especialidades, no sé ni quiero hacer otra cosa.
