7 de febrero de 2026
La Policía de Brasil desmanteló a un grupo de jóvenes de Generación Z que planeaba “actos de violencia y terrorismo”
Los cuerpos de seguridad impidieron acciones coordinadas en ciudades como Río de Janeiro y San Pablo, que pretendían utilizar artefactos caseros y motivar protestas antidemocráticas
También en el estado de San Pablo, siempre el lunes, la SecretarÃa de Seguridad Pública identificó a un grupo de jóvenes de entre 15 y 30 años que estaba planeando un atentado con explosivos en la principal arteria comercial de la ciudad, la Avenida Paulista. Doce personas fueron detenidas en San Pablo, Osasco, São Caetano do Sul y Botucatu. “La manifestación era contra los gobiernos, fueran de derecha, de izquierda o de centro. No tenÃan información precisa sobre contra qué gobierno querÃan protestar. Quieren la llamada libertad, no quieren ser gobernados por nadie. Un programa absurdo, pero lo monitoreamos en las redes socialesâ€, declaró el jefe de policÃa Artur Dian sobre las motivaciones de la protesta.
¿Pero quién está detrás de la Generación Z en Brasil? En el chat, algunos miembros mencionan el nombre de Kim Kataguiri, uno de los principales fundadores del Movimiento Brasil Libre (MBL), pero uno de los administradores responde que Generación Z no está vinculada al polÃtico, “ni a su partido ni a otros partidosâ€. El jueves pasado, en una protesta en San Pablo contra el fraude del banco Master, participó Renan Santos, otro de los fundadores del MBL y actual coordinador nacional y precandidato a la presidencia de la República por el nuevo partido Missão. Durante la protesta, se subió a un árbol e izó una bandera con el sÃmbolo de los Piratas del Sombrero de Paja del manga japonés One Piece, es decir, una calavera con un sombrero de paja y huesos cruzados. Se trata de la bandera simbólica de la Generación Z, que apareció durante las manifestaciones del grupo en Nepal en septiembre de 2025. Desencadenadas por la prohibición de las plataformas de redes sociales y por acusaciones de corrupción, aquellas protestas fueron extremadamente violentas —se registraron 74 muertos y más de 2.000 heridos— y llevaron a la dimisión del primer ministro K. P. Sharma Oli, a la disolución del Parlamento y al nombramiento de Sushila Karki como primera ministra interina. Precisamente esa bandera fue izada en los edificios gubernamentales en llamas del paÃs asiático, como el Parlamento nepalÃ.
Para comprender qué podrÃa suceder en Brasil en un año tan delicado —con la apertura en pocos meses de la campaña electoral para las presidenciales de octubre— es fundamental entender las caracterÃsticas globales de este movimiento. Algunos analistas lo han comparado incluso con las primaveras árabes, para subrayar su ambigüedad y los riesgos potenciales, dado que aquellas revueltas también fueron el caldo de cultivo del entonces naciente Estado Islámico.
El Movimiento Generación Z nació en 2024 en Bangladesh con la llamada Revolución de Julio, a partir de las protestas de estudiantes de secundaria y universitarios contra un sistema de contratación en el sector público que favorecÃa a los descendientes de los combatientes de la guerra de independencia de 1971, en detrimento del mérito. A partir de protestas surgidas en lÃnea, el movimiento pasó rápidamente a las calles y se transformó en una protesta nacional contra el gobierno de la primera ministra Sheikh Hasina, quien en agosto de 2024 se vio obligada a dimitir y huyó a India. Desde entonces, el movimiento se ha expandido por todo el mundo, especialmente en el Sur Global, del que Brasil —bajo el gobierno de Lula— forma parte central. Se han registrado manifestaciones en al menos once paÃses, desde Indonesia hasta Kenia, de Perú a Nepal, de Marruecos a Madagascar. En América Latina, el movimiento ha protagonizado protestas violentas en Perú, Paraguay y México. En Perú, el pasado septiembre, cientos de manifestantes, en su mayorÃa muy jóvenes, marcharon cerca de edificios gubernamentales para protestar contra las polÃticas del gobierno de la entonces presidenta Dina Boluarte, destituida pocas semanas después por el Parlamento con un impeachment. En los enfrentamientos con la policÃa, al menos una treintena de manifestantes resultaron heridos. En Paraguay, las protestas estallaron poco después contra la administración del presidente Santiago Peña. En noviembre fue el turno de México, donde las protestas extremadamente violentas provocaron heridos y detenciones.Aunque el movimiento presenta diferencias según los contextos geográficos, comparte un elemento común: la rabia juvenil canalizada a través de internet. Plataformas como Discord, TikTok y X, por citar algunas, no han sido solo herramientas de comunicación, sino auténticos espacios de organización polÃtica. Otra caracterÃstica clave ha sido su estructura sin lÃderes ni partidos polÃticos, una forma organizativa que a largo plazo corre el riesgo de no ser sostenible y deja abiertas muchas incógnitas: desde la manipulación por parte de partidos nacionales hasta las interferencias de Estados hostiles como Rusia, China e Irán, que podrÃan utilizar las protestas para generar inestabilidad polÃtica en paÃses de su interés.
