7 de febrero de 2026
El Gobierno italiano denunció un sabotaje contra la red ferroviaria en el inicio de los Juegos Olímpicos de Invierno
Las autoridades indicaron que este hecho es de una “gravedad inaudita”, al tiempo que reportaron cables arrancados, un artefacto explosivo y hasta un incendio en una cabina eléctrica. Miles de viajeros se vieron afectados
El texto oficial señala que estas “acciones de gravedad inaudita†recuerdan los “actos de terrorismo†que impactaron la red ferroviaria de ParÃs durante la apertura de los Juegos OlÃmpicos de 2024.
Los retrasos alcanzaron hasta 150 minutos en trenes regionales y de alta velocidad con destino a ciudades como TurÃn, Milán, Venecia y Brescia, según informó Ferrovie dello Stato.
Más tarde, se localizó un artefacto explosivo en las vÃas entre Bologna y Padua, y se reportó un incendio en una cabina eléctrica de la estación de Pesaro.
Previamente, el ministro y vicepresidente Salvini habÃa denunciado un “atentado†desde Bormio, localidad donde presenciaba la competencia olÃmpica de descenso de esquà alpino.
Los Juegos OlÃmpicos de Invierno de Milán-Cortina 2026 quedaron oficialmente inaugurados este viernes por Sergio Mattarella, presidente de la República de Italia.
A las palabras del presidente italiano le siguió la actuación de Andrea Bocelli, que interpretó ‘Nessun dorma’ de la ópera Turandot mientras entraron en escena Giuseppe Bergomi y Franco Baresi, ex jugadores de Inter y Milan, respectivamente, para entregar la antorcha a las campeonas olÃmpicas de voleibol Anna Danesi, Paola Egonu y Carlotta Cambi.
Dichos pebeteros, que presiden dos lugares emblemáticos de sendas ciudades huéspedes, fueron encendidos por los esquiadores Alberto Tomba y Deborah Compagnoni, ambos tres veces campeones olÃmpicos, en el Arco de la Paz de Milán; y por la también esquiadora Sofia Goggia, campeona olÃmpica en 2018, en la Plaza Dibona de Cortina d’Ampezzo.
La sede principal de la ceremonia de apertura de estos Juegos OlÃmpicos fue el mÃtico Estadio Giuseppe Meazza (San Siro) de Milán, en lo que fue su último gran evento antes de ser derribado para la construcción de un nuevo estadio.
