5 de junio de 2025
Quiénes eran Judith Weinstein y Gadi Haggai, la pareja estadounidense-israelí cuyos cuerpos fueron recuperados en Gaza
La profesora y su esposo habían sido secuestrados durante el ataque de Hamas en Israel el 7 de octubre de 2023
“Se complementaban —dijeron desde el kibutz—: él era el payaso feliz, siempre bailando, riendo; ella, la profesora que cuidaba niños, enseñaba inglés y compartÃa mindfulness.â€
En su casa no habÃa carne ni azúcar. Gadi, que habÃa sido músico desde los tres años, también cocinaba. Era chef. Era vegano. TenÃa una relación casi espiritual con la comida, según su hija. En las reuniones familiares se encargaba de preparar todo. Tocaba instrumentos de viento y cuando no tocaba, escuchaba jazz. Siempre jazz.Judith trabajaba con niños con necesidades especiales. HabÃa convertido el trauma cotidiano de vivir a pocos kilómetros de Gaza en un compromiso profesional: enseñaba a respirar, a meditar, a sostenerse con técnicas de atención plena. Algunos de sus alumnos, aún hoy, la recuerdan cerrando los ojos y hablando de cómo el cuerpo puede ser un refugio.AmanecÃa cuando la pareja salió a caminar. Gadi llevaba su flauta. Judith, el celular. Iban juntos. Eran las primeras horas del sábado, un sábado que la historia llamarÃa luego “Black Sabbathâ€. Los terroristas de Hamas cruzaron la frontera y entraron a Nir Oz. En las grabaciones se escucha a Judith llamar a emergencias: dice que están heridos, que se esconden. Luego llama a su hija. Después, silencio.
“Escuché su voz, su miedoâ€, recordó Iris Haggai. “Después no supe más.â€â€œCelebramos el cierre que se nos ha concedidoâ€, dijeron en un comunicado. “Pero nuestros corazones no estarán completos hasta que regresen los 12 rehenes de Nir Oz y los 56 que aún están en Gaza.â€
Gadi Haggai tenÃa 73 años. También era ciudadano estadounidense. También era padre de cuatro hijos. Era, según su kibutz, un “hombre de intelecto agudoâ€, “un chef talentosoâ€, “un músico sensibleâ€. Un hombre cuya risa lo precedÃa. Y cuya muerte —absurda, brutal, innecesaria— dejó una sinfonÃa inconclusa en su familia.
